Demian MÁRQUEZ
El municipio de Tzompantepec es considerado un punto clave en la historia de Tlaxcala, pues en sus tierras se vivieron momentos de gran trascendencia para el tránsito de la época prehispánica al inicio de la colonización española.
Guiados por personal del ayuntamiento, en colaboración con la dirección de promoción turística de la Secretaría de Turismo, y acompañados de la Tribu Trepacerros, se realizó una ruta de senderismo interpretativo, dónde conocimos más a fondo la historia de Tzompantepec.
Antes de la llegada de Hernán Cortés, esta región, conocida entonces como Tzompanzingo, se distinguía por su dinamismo comercial, ya que sus habitantes mantenían intercambios con pueblos del golfo, la península de Yucatán e incluso Centroamérica, lo que permitió un periodo de prosperidad y desarrollo cultural reflejado en la cerámica y en su organización comunitaria.
Parte de estas prácticas, siguen hoy en día reflejado en sus habitantes, quienes continúan con el oficio de alfarería, más específicamente, en la elaboración de comales de barro.
Toda vez que en este territorio, también se libraron batallas decisivas entre los ejércitos tlaxcaltecas y los españoles comandados por Cortés.
En 1519, se tuvieron al menos tres enfrentamientos entre Cortés y tlaxcaltecas en los cerros de Tonacatecuhtli, Ahuahuastepec, y Chichimecauteutli, destacando que en este último hicimos un pequeño recorrido, para conocer los escenarios donde se mostró la fuerza militar de Xicohténcatl Axayacatzin, quien logró poner en aprietos al conquistador.
Una de esas derrotas llevó a Cortés a refugiarse en Tzompanzingo, lo que más tarde dio origen al nombre actual de San Salvador Tzompantepec, pues ahí “se salvó” el ejército español de la aniquilación.
Tras semanas de tensión y pérdidas humanas por ambos bandos, el Senado tlaxcalteca optó por pactar una alianza con los españoles esa decisión nació la alianza que marcaría la caída de México-Tenochtitlan y, con ello, el inicio de la Tlaxcala colonial.
Así, Tzompantepec fue testigo y prácticamente el origen del final de la Tlaxcala prehispánica y del nacimiento del estado moderno.
En memoria de los hechos ocurridos en Tzompantepec, Cortés mandó erigir una cruz e iglesia conocida como San Salvador, construcción que aún conserva en uno de sus muros una piedra de origen prehispánico, símbolo de la continuidad entre las antiguas tradiciones y la nueva etapa histórica.
Hoy, Tzompantepec se reconoce no solo como un municipio de importancia cultural, sino también como un lugar donde convergen el pasado indígena y el inicio del dominio español, convirtiéndolo en un escenario fundamental para entender la historia de Tlaxcala, con mayor razón, a meses de la celebración de los 500 años de la fundación de Tlaxcala.
