René ARELLANO/ Imagen: Ilustrativa
La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) iniciaron indagatorias tras la desaparición de C.F.V.J., de 16 años de edad, la cual se presume fue víctima de violación.
Información en poder de este medio de comunicación, confirmó que la menor de edad era ultrajada por su propio hermano, sin embargo, serán las autoridades las que se encarguen de esclarecer los hechos.
Cabe mencionar, que C.F.V.J. ya se encuentra bajo custodia del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF), para los efectos legales que realizarán en las próximas horas las autoridades encargadas de procurar justicia.
Es de mencionar, que la menor fue reportada como desaparecida desde el pasado 17 de mayo en el municipio de Tlaxcala.
Inclusive, en las redes sociales la menor de 16 años de edad relató lo sucedido por medio de este texto: Las personas que me conocen (o que por lo menos han llegado a tratar conmigo) saben que no soy mucho de hacer éste tipo de publicaciones, pero hoy en día me es absolutamente necesario hacerlo por las personas que han llegado a sufrir un tipo de abuso o cualquier tipo de agresión, violencia, manipulaciones o minimización de actos que alguna vez se tuvieron hacia nuestra persona.
Estoy aquí para que nadie más pase lo que yo pasé, y mayoritariamente para que tengan mucho cuidado con las personas que mencionaré a continuación.
Yo, C.J., fuí víctima de ABUSO INFANTIL por parte de mi hermano Patrizio N., de 21 años de edad.
Durante muchos años tuve problemas familiares por motivos de las preferencias que, la persona que se hace llamar “mi madre” (yo no la considero así) llamada Patricia N., tenía con el anteriormente mencionado.
En el año 2020 (él ya siendo mayor de edad) una noche me pidió que me recostara un momento para hablar con él sobre unas cosas que tenía que decirme. Al momento comenzó a escribir en las notas de su teléfono, miles de disculpas por todo el abuso y las agresiones que había cometido en mi infancia y él ACEPTÓ ser consciente de absolutamente todo lo que me hacía.
Yo decidí perdonarlo por la misma razón, porque creía que todo eso había quedado en un pasado. Luego de escribirle en ese mismo texto que aceptaba sus disculpas, me preguntó si recordaba los momentos que habíamos pasado en esas mismas situaciones, y me hizo un comentario sobre que “le causaba curiosidad el saber cómo besaba” y si le podía ayudar con eso. Inmediatamente yo entré en pánico porque sabía que sus disculpas no fueron sinceras y que él volvería a intentar algo conmigo.
Indudablemente le dije que no y regresé a mi cama. Lloré toda esa noche hasta quedarme dormida. Desde ese año y desde ese día, comencé a tener colapsos emocionales y periodos de ansiedad y depresión durante mucho tiempo.
Probablemente las personas que lo conozcan pueden decir que él es una persona seria y tranquila, pero siempre es la víctima quien le conoce mejor. No daré más detalles para no ampliar la historia, únicamente puedo decir que hasta hace 1 mes, pude hablar para contárselo a mi familia, buscando erradicar las preferencias y los malos tratos, y a lo cuál él aceptó todas las acusaciones que hice (siendo éstas únicamente la verdad). Lo único que sucedió fue que él se fue de mi casa.
Desafortunadamente mi “mamá” y sus padres (mis abuelos) lo tomaron todo como una situación que pasó en la niñez de mi hermano y la mía, y aún después de contarles lo que pasó recién en el año 2020 (reitero, ÉL YA SIENDO MAYOR DE EDAD), repitieron que ya habían pasado 2 años de eso y que las personas pueden cambiar. Prácticamente me hicieron creer que estaba exagerando la situación. El día de ayer, luego de el tiempo en que estuvo viviendo fuera de mi casa, regresó junto con mi mamá y ambos tenían intenciones de “hablar conmigo” para que las cosas cambien y yo quedarme EN LA MISMA CASA que él.
No comparto ésto para exponer mi situación ni mis problemas familiares, porque nunca me ha gustado que las personas sepan de mi vida, sino lo hago porque realmente busco que se tenga cuidado con éste tipo de personas y que se den cuenta de que a veces ni los propios padres conocen a sus hijos, y del grado al que pueden llegar aún sabiendo lo que ellos mismos han hecho.
Se le llama COMPLICIDAD.
Responsabilizo totalmente a éstas dos personas de cualquier cosa que pueda sucederme, pues soy menor de edad y por toda ésta situación yo tuve que salirme de emergencia de mi casa. Ya no vivo más ahí.
Agradezco la atención de las personas que hayan leído ésto.
