Con los últimos tres secuestros que se registraron en una semana, los policías abatidos por la delincuencia al momento de atracar el tren o robar cajeros o gasolineras, los ejecutados que han aparecido, los robos de vehículos, a casa habitación y peatones, y el gobernador saliente Mariano González Zarur, insiste en que Tlaxcala sigue siendo el tercero más seguro del país.
Lo que sí aceptó el mandatario estatal, es que los robos a comercios y casa habitación, cada vez son más violentos y que los hurtos en carreteras a transportistas y a vehículos, han ido en aumento considerablemente.
Lo anterior, lo informó durante la última Sesión Pública del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP), que se realizó en el patio central del Palacio de Gobierno de Tlaxcala.
Acto en el que el Gobernador González Zarur, fiel a su estilo déspota, dejó parados a presidentes municipales, diputados y autoridades electas.
Durante su discurso, insistió en que las cifras de las instituciones nacionales, colocan a Tlaxcala como la tercera entidad más segura del país, pero no refirió el porqué la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), reportó cero robos a transportistas, cuando él mismo reconoció el incremento en éstos ilícitos.
Además, destacó que en su administración reconocieron y atacaron el delito de trata de personas, situación que les valió de reconocimientos locales, nacionales e internacionales. Por ello, pidió a las autoridades electas a continuar trabajando en coordinación y comunicación, pues afirmó que solo unidos podrán realizar un trabajo de aceptación de la ciudadanía.
Al acto acudieron los delegados y titulares de la PGR, PGJE, Gendarmería, CISEN, CES y Secretaría de Gobierno, así como la comandancia de la 23 Zona Militar y de los representantes de los poderes Legislativo y Judicial.
De hecho, los responsables de las instituciones de seguridad y procuración de justicia que conforman el CESP, rindieron un informe de las acciones realizadas de 2011 a la fecha, entre las que destaca que los municipios de Tlaxcala, Apizaco, Chiautempan, Huamantla y Calpulalpan concentran los mayores índices delincuenciales, mientras que de los mil 544 elementos que conforman la fuerza policial estatal, el 93 por ciento cuenta con exámenes vigentes de control y confianza.
Pero del otro lado de la moneda se encuentran los municipios, los cuales presentan comparativamente un significativo rezago en el registro de confiabilidad de sus efectivos, a pesar de los constantes llamados de la Comisión Estatal de Seguridad (CES) a los alcaldes a poner atención en ese rubro.