Lorenzo HERNÁNDEZ
La presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala, Jakqueline Ordóñez Brasdefer, reconoció que personas migrantes en tránsito han reportado ser víctimas de delitos, maltrato y actos de discriminación durante su paso por distintas zonas del país, aunque en muchos casos no es posible precisar el lugar exacto donde ocurrieron los hechos.
En entrevista, explicó que si bien la CEDH no tiene competencia directa en temas migratorios, el organismo participa como observador en operativos realizados por el Instituto Nacional de Migración (INM), con el propósito de supervisar que las acciones se lleven a cabo conforme a la ley y sin vulnerar los derechos humanos de las personas en movilidad.
Detalló que, durante estos acompañamientos, se verifica que los procedimientos administrativos se desarrollen bajo criterios legales y en condiciones adecuadas, procurando que los trámites se realicen de manera ágil y respetuosa.
El objetivo, dijo, es evitar posibles abusos y garantizar un trato digno.
Ordóñez Brasdefer señaló que los testimonios de migrantes son clave para detectar irregularidades.
A partir de estos relatos, la Comisión levanta actas y, cuando se logra identificar la jurisdicción, turna los casos a las autoridades correspondientes.
En situaciones donde no se puede determinar el lugar, se emiten pronunciamientos para reforzar la protección de derechos.
La titular de la CEDH agregó que existe coordinación con organizaciones civiles y albergues, lo que permite canalizar a las personas migrantes hacia servicios de salud, asesoría legal o apoyo para continuar su trayecto.
Asimismo, destacó la realización de capacitaciones dirigidas a autoridades locales para mejorar la atención a este sector.
Finalmente, indicó que, aunque el flujo migrante ha disminuido en Tlaxcala, se mantienen acciones de sensibilización en comunidades cercanas a albergues, así como el trabajo conjunto con instancias federales para asegurar que las intervenciones se realicen con apego a los derechos humanos.
