7 de cada 10 personas viven con miedo de sufrir un delito en Tlaxcala capital.
Por David DAN (Doble D).
La inseguridad en Tlaxcala es un tema que preocupa a la población en general, y lo alarmante es que esa tarea está en manos de ignorantes, tibios y hasta cómplices de delincuentes.
Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la percepción de inseguridad en la ciudad de Tlaxcala aumentó de 55.6 por ciento a 71% entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025, lo que significa que siete de cada 10 habitantes viven con miedo de sufrir algún delito en su entorno cotidiano.
Todo se agrava cuando observamos en manos de quienes está la seguridad en el Estado, y en los municipios, pero, además, desde la legislación para profesionalizar, armonizar y definir el actuar de los policías. Prueba de esa ignorancia, es la diputada de MORENA, Brenda Cecilia Villantes Rodríguez.
Su desconocimiento sobre el “mando único”, un esquema básico de coordinación en materia de seguridad pública, es vergonzoso. ¿Cómo puede alguien que se supone que debe legislar sobre seguridad pública no saber qué es el mando único? Es como si un médico no supiera qué es un estetoscopio.
Pero lo que realmente sorprende es que esta señora cobra un salario mensual de alrededor de 56 mil 559.39 pesos, lo que equivale a más de 445 mil pesos al año, y para que no se tome la molestia de prepararse, resulta una burla para los tlaxcaltecas, por lo que debería, -por dignidad-, asumir su responsabilidad y renunciar a presidir la Comisión de Protección Civil, Seguridad Pública, Prevención y Reinserción Social, en el Congreso del Estado.
Otro ejemplo de lo grave de la seguridad en Tlaxcala, es la capital, donde la directora de seguridad pública, Montserrat Xicohténcatl Flores, ha adoptado una postura de culpar a las víctimas o revictimizarlas como método de defensa ante su ineficiente desempeño.
Dos ejemplos recientes nos muestran el nivel de desconexión y desprecio por la ciudadanía que tiene esta señora: En Acuitlapilco, un robo en un local de regalos y papelería fue minimizado por la policía, quienes pidieron a las víctimas que pagaran por las lesiones que sufrieron dos delincuentes que fueron retenidos por los pobladores. ¡Genial! Culpar a las víctimas es la nueva estrategia para combatir la delincuencia.
Recientemente, el padre de un compañero periodista fue víctima de un asalto con violencia, y la Directora arremetió en contra de los afectados alegando que eso no fue robo, porque la víctima entregó sus pertenencias voluntariamente, ¡qué cinismo!
En fin, la seguridad en Tlaxcala está en manos de personas que no solo son incompetentes, sino que también parecen estar del lado de los delincuentes.
La seguridad de Tlaxcala no puede estar en manos de cómplices y tibios. ¡Es hora de actuar!
Para cerrar…
¿A qué se deberá la renuncia de los integrantes del Órgano de Administración del Poder Judicial, Edna Obed Pérez y Germán Mendoza Papalotzi?
