David DAN PEREZARATE.
La víspera de la conmemoración del Día Internacional contra la Corrupción (9 de diciembre), el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reveló que el 30 por ciento de cada 100 mil tlaxcaltecas cometen actos de este tipo.
El estudio que realizó el INEGI en 2015, reflejó que en Tlaxcala el promedio de comisión de actos de corrupción era de 30 mil por cada 100 mil habitantes, mientras que en cuanto a víctimas, era de 15 mil por cada 100 mil, lo que es una incidencia superior a la que prevalece en la Ciudad de México.
La percepción de los ciudadanos de Tlaxcala, es que la corrupción es el segundo problema que más aqueja a la población, así como la incidencia de su comisión, fue igual al de la media nacional y en términos similares a estados como Puebla, Querétaro, Michoacán y Morelos, pero superior a la de la capital del país, donde se reportaron 25 mil actos de corrupción por cada 100 mil habitantes.
Los tlaxcaltecas mayores de 18 años coincidieron que los entes donde se percibe o han experimentado mayor corrupción son, en ese orden, las policías municipales y estatal, ministerios públicos, juzgados y tribunales, en los trámites para abrir una empresa, trámites relacionados con la propiedad, trámites vehiculares y en los trámites municipales.
De acuerdo con el INEGI, para 2014, el Gobierno de Mariano González Zarur reportó contar con un plan anticorrupción que había cumplido sus metas y objetivos, empero, no pudo dar a conocer en su momento qué cantidad de su personal estaba dedicado al combate a la corrupción. En ese mismo año, la Contraloría del Ejecutivo ejecutó 132 auditorías gubernamentales para revisar las responsabilidades de servidores públicos.
De manera general, las estadísticas del INEGI indican que en el año 2015, el 93.3 por ciento del total de víctimas de corrupción no la denunciaron ante alguna autoridad competente, como la Contraloría, el Ministerio Público o en el buzón de denuncias de la dependencia involucrada.
Entre los motivos mencionados como los más comunes para no realizar la denuncia destacan que la víctima consideró que no se le dará seguimiento (33.3 por ciento); 19 por ciento opinó que es una pérdida de tiempo, mientras que 14.5 por ciento de las víctimas no denunció porque considera que la corrupción es una práctica común.
