Por los daños que sufrió su inmueble durante la jornada violenta de diciembre de 2016 por el supuesto rapto de dos menores de edad
David DAN PEREZARATE
Autoridades estatales realizaron las diligencias correspondientes en el domicilio del exalcalde de San Pablo del Monte, José Marcelino Rojas Xahuantitla, la mañana de este miércoles, luego de las afectaciones que sufrió su inmueble, en diciembre pasado, cuando pobladores hicieron desmanes por un supuesto rapto de dos menores de edad, y que después se conoció que la información fue falsa.
Elementos de la Policía de Investigación, Militares, Estatales y de la Gendarmería, acordonaron la calle Lázaro Cárdenas, en específico en el número 234, del barrio de San Nicolas, municipio de San Pablo del Monte, para realizar la inspección al inmueble.
Después de 16 días, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), acudió a realizar las diligencias correspondientes a fin de conocer con precisión los daños que sufrió el inmueble y en busca de evidencias para que continúen integrando la Carpeta de Investigación.
El antecedente
El supuesto intento de secuestro de menores de edad en el municipio de San Pablo del Monte, dejó un saldo preliminar de al menos nueve policías lesionados, cuatro patrullas incendiadas y una unidad de mantenimiento del alumbrado público, daños en el edificio de la presidencia municipal, en la de la comunidad de El Cristo y en la Casa de Cultura, así como en la del entonces alcalde, Rojas Xahuantitla.
Todo se originó cuando un sujeto reportó al servicio de emergencias 911, un supuesto secuestro de dos menores de edad, lo que provocó que los pobladores se comenzaran a reunir para exigir a los policías la detención de los supuestos captores.

Foto: David Dan Perezarate
Pero la turba combinada con el alcohol, propició que los vecinos del barrio El Cristo comenzaran a causar daños en la presidencia de comunidad, por lo que cuando arribaron policías municipales, se registró un enfrentamiento a golpes entre pobladores y uniformados.
Más tarde, los pobladores acudieron a la presidencia municipal, donde comenzaron a causar destrozos en el inmueble y poco después se apoderaron de cuatro patrullas, dos municipales y dos estatales a las cuales les prendieron fuego.
Instantes después la turba repitió la misma acción con unidad acoplada a una pluma, que el ayuntamiento utiliza para dar mantenimiento al alumbrado público, y después siguieron con los destrozos en la Casa de la Cultura y en la comandancia de la policía, donde incluso robaron armas de fuego.
En tanto, los nueve policías, tres municipales y seis estatales, fueron reportados como estables, salvo uno de ellos, el cual permanece hospitalizado, y aunque la versión no ha sido confirmada por las autoridades, trascendió que fue herido con un arma punzo cortante.
Más tarde se conoció que los menores no fueron secuestrados, sino que decidieron salir de su vivienda por cuestiones ‘familiares’ y que más tarde regresaron a su domicilio.
