Demian MÁRQUEZ
La violencia en contra de elementos de seguridad ha tenido un repunte preocupante en el país, ya que en lo que va del 2025, al menos 244 policías han sido asesinados, lo que representa un incremento del 22 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Es así, que en promedio, cada día un agente pierde la vida en cumplimiento de su labor.
De acuerdo con la organización Causa en Común, los estados más peligrosos para las corporaciones policiales son Sinaloa, con 35 casos, Guanajuato con 28, Michoacán acumuló 23, Guerrero 21 y Veracruz 16 casos.
Las cifras reflejan no solo la vulnerabilidad en la que trabajan los cuerpos de seguridad, sino también las carencias que enfrentan en temas de equipamiento, protección laboral y sistemas de carrera profesional.
En Tlaxcala, hasta el momento, solo se ha registrado un homicidio de un agente en 2025.
El hecho ocurrió el pasado 23 de marzo en el municipio de Tlaxco, donde un comandante municipal murió tras un enfrentamiento durante la persecución de un vehículo con reporte de robo en los límites con Puebla.
El caso refleja la fragilidad en la que operan las corporaciones locales, que muchas veces carecen de las herramientas necesarias para enfrentar la delincuencia, por lo que el riesgo de desenlaces fatales durante el cumplimiento del deber seguirán aumentando.
