Julieta DEL RAZO.
La “Operación Tormenta” se dividió en dos etapas y dio como resultado un total de seis sujetos y una mujer detenidos, en los municipios mexicanos de San Juan Huactzinco y Tenancingo y dos más en los Estados Unidos de Norteamérica, en tanto uno se encuentra prófugo, además identificaron a 14 víctimas.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos de Norteamérica anunció una acusación criminal por trata de personas contra varias personas de origen latino que operaban una banda internacional de tráfico sexual desde México a los Estados Unidos de Norteamérica de 2000 a 2016.
La procuradora de Justicia de Estados Unidos de Norteamérica, Loretta Lynch, reconoció los esfuerzos de los funcionarios del gobierno mexicano en el área de procuración de justicia por su compromiso en combatir la trata de personas.
De a acuerdo con los antecedentes, autoridades mexicanas recibieron la solicitud de colaboración del Departamento de Seguridad Interna (HSI) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), de Estados Unidos de Norteamérica, para localizar en territorio mexicano a un grupo de personas pertenecientes a una organización delictiva dedicada a la trata de personas y explotación sexual en USA, específicamente ubicados en el estado de Tlaxcala.
En la primera etapa de esta operación, los individuos fueron investigados y personal de las Divisiones de Gendarmería y Científica de la Policía Federal en coordinación con elementos de la Agencia de Investigación Criminal adscritos a INTERPOL México, detuvieron el pasado mes de agosto a dos hombres y a una mujer en el poblado de Tepetzintla, que se ubica en el municipio San Juan Huactzinco, Tlaxcala.
Por lo que después de la detención de tres personas en Tlaxcala, continuaron con las investigaciones en Nueva York y México y al contar con más información de los integrantes de la red de tratantes se efectuó la segunda etapa durante la madrugada de este 27 de octubre de 2016, en México, donde fueron detenidos cuatro sujetos, cuando se ejecutaron órdenes de cateo en inmuebles ubicados en el centro de Tenancingo, Tlaxcala.
Paralelamente, autoridades del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) implementaron un operativo en el Estado de Nueva York, donde detuvieron a dos ciudadanos mexicanos vinculados al mismo caso.
Todo lo anterior dio como resultado la detención de nueve sujetos vinculados en la comisión de del delito de trata de personas en su modalidad de explotación sexual. Uno más continúa prófugo.
Los nombres de los primeros tres detenidos en San Juan Huactzinco no fueron revelados, en tanto Efraín Granados Corona, alias “Chavito” o “Cepillo”, de 41 años, Alan Romero Granados, alias “El Flaco”, de 24 años, Pedro Rojas Romero, de 37, y Emilio Rojas Romero, de 34, fueron detenidos en México.
Mientras que Raúl Romero Granados, alias “Chicarcas” o “El Negro”, de 32 años de edad; e Isaac Lomelí Rivera, alias “Giro”, de 34 años de edad, fueron arrestados en Estados Unidos. Juan Romero Granados, alias “Chegoya” o “El Güero”, aún está prófugo.
Durante las investigaciones se pudieron identificar a integrantes de una organización delictiva cuyo modo de operar consistía en reclutar a jóvenes de origen mexicano quienes eran trasladadas desde México a distintas ciudades de Estados Unidos de Norteamérica, principalmente a Nueva York, con la finalidad de explotarlas sexualmente.
El modus operandi
La acusación, que identifica a 14 víctimas, reveló que los imputados usaron “promesas de romance, violencia física y sexual, amenazas, mentiras y presiones para forzar y obligar a mujeres menores y mayores de edad a prostituirse en México y en Estados Unidos”.
La organización utilizó un enfoque similar en muchos casos: en la mayoría de las veces un miembro se involucraba en una relación sentimental con la víctima, frecuentemente menor de edad, en México.
El tratante utilizaría entonces múltiples recursos para aislarla de su familia. En algunos casos, se valdría de promesas románticas para inducirla a dejar a su familia y vivir con él, siempre de acuerdo con la acusación. En otros casos, la violaría, haciendo difícil que ésta regresara a su familia por el estigma del abuso.
Una vez que la mujer era separada de su familia, el tratante monitoreaba sus comunicaciones, la mantenía encerrada en un departamento, la dejaba sin alimentos y abusaba de ella física o sexualmente.
Típicamente, los tratantes las obligarían a prostituirse en México, con frecuencia en el barrio conocido como La Merced, en la Ciudad de México, luego de que una mujer hubiera trabajado prostituyéndose en México por algún tiempo, los tratantes arreglaban que fuera llevada ilegalmente a Estados Unidos, prosiguió la acusación.
Una vez en los Estados Unidos, los “padrotes” mantenían por lo general a sus víctimas en uno o varios departamentos en la ciudad de Nueva York. Con frecuencia se prohibía las víctimas que vivían en el mismo departamento que se comunicaran entre sí ya que los tratantes seguían ejerciendo violencia física y sexual, amenazas, mentiras y presiones para forzar a las víctimas a trabajar como prostitutas.
En muchos casos, se introducían juntos ilegalmente en los Estados Unidos a múltiples tratantes y a múltiples víctimas. En otros casos, un tratante podía permanecer en México mientras arreglaba que una víctima fuera llevada ilegalmente por otro tratante y otras vítimas.
Las víctimas trabajarían por lo general turnos en un prostíbulo o en “servicios de entrega”. En este último, un chofer entregaría a la víctima en la casa de un cliente. Las casas de cita y servicios de entrega se ubican tanto dentro de Nueva York, como en estados vecinos que incluyen pero no se limitan a Connecticut, Maryland, Virginia, Nueva Jersey y Delaware.
Frecuentemente se requeriría que las mujeres tratadas vieran por lo menos entre 20 y 40 clientes al día.
Los tratantes monitoreaban el número de clientes vigilando a la víctima, comunicándose con trabajadores de los prostíbulos y contando el número de condones proporcionados a las mujeres.
Los tratantes casi siempre requerirían que las víctimas les dieran todo el dinero obtenido de su actividad.
