La leyenda dice que éstas serpientes se guían con su olfato para encontrar a las vacas que están amamantando, y que las hipnotiza para alimentarse de su leche, sin que éstas se den cuenta.
David DAN PEREZARATE
Habitantes de un domicilio que se ubica en el municipio de Xiloxoxtla, se llevaron ‘tremendo’ susto al encontrar a una serpiente de un metro y medio de largo ¡en la cocina!, esto, en el municipio de Xiloxoxtla.
La mujer que la encontró, reportó lo sucedido al servicio de emergencias 911, quien de inmediato envió al lugar al personal del Heroico Cuerpo de Bomberos.

Foto: NexosTXT
Al llegar al domicilio que se ubica en la carretera Xoxotla, a la altura del kilómetro número uno, del municipio de Xiloxoxtla, encontraron a las personas que pedían el auxilio.
Los bomberos realizaron su labor y primero la sacaron del inmueble y una vez en un charco afuera del domicilio, capturaron a la serpiente de 1.5 metros de largo, conocida como “Cencuate” o “serpiente de los elotes”, y más tarde la trasladaron al Zoológico del Altiplano.
Cencuate o Serpiente de los elotes
El nombre de esta serpiente proviene del náhuatl cen(tli), mazorca de maíz, coatl, serpiente: “serpiente de los elotes”, esto por la disposición de sus escamas, o más propiamente por cuidar de ellos, los elotes, en las milpas.
Según algunas versiones, no confirmadas científicamente, es una culebra no ponzoñosa, de hasta 1.6 metros de largo y generalmente no son agresivas.
Por lo común emiten una especie de bufido o siseo cuando las amenazan y generalmente son de color amarillo con manchas cuadrangulares oscuras, pero la coloración de la piel puede variar.
Vive en terrenos arenosos o de escasa vegetación y se alimenta de roedores, lagartijas y ranas por lo que en tiempos prehispánicos, era apreciada por su capacidad para controlar roedores en las milpas.
Se dice que en los estados de Jalisco y Michoacán, a la Cincuate se le llama Alicante; que se guía con su olfato para encontrar a las madres o a las vacas que están amamantando, y que las hipnotiza para alimentarse de su leche, sin que éstas se den cuenta.
