David DAN PEREZARATE.
Los manifestantes de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram) y la Alianza Mexicana de Organizaciones Transportistas (Amotac), levantaron la manifestación que tenían en la carretera de cuota denominada Arco Norte y el servicio se regularizó a las 21:30 horas de este miércoles.

Los más de 30 camioneros comenzaron a retirarse de la carretera de paga en mención a las 21:30 horas y se fueron con dirección a San Martín Texmelucan, por lo que a Tlaxcala ya no regresarían.
De esta manera, el personal de las casetas de cobro reiniciaron sus labores y el servicio se regularizó para desdicha de automovilistas y para fortuna de los concesionarios.

Asimismo, los pobladores que habían bloqueado la carretera federal Vía Corta Santa Ana Chiautempan – Puebla, a la altura del municipio de Mazatecochco, hicieron lo mismo, pero antes de las 19:30 horas.
Lo anterior, fueron acciones de camioneros y población en general como medida de protesta por el gasolinao del uno de enero.
Lo ocurrido este miércoles 4 de enero
El convoy de transportistas conformado por al menos 30 camioneros, inicialmente tomaron la cuota de la carretera San Martín Texmelucan – Tlaxcala, y dejaron libre el paso por lapso de una hora, es decir, de 16:00 a 17:00 horas y posteriormente se trasladaron a la denominada Arco Norte.
Esta vía que conduce a Hidalgo, Querétaro, Michoacán y Jalisco, también fue abierta para que los usuarios transiten por ella libremente.
Esto, como parte de las acciones que emprendieron desde el martes por el ‘gasolinazo’ que ejecutó el Gobierno Federal desde el pasado uno de enero.
Las manifestaciones continuaron en las carreteras como la México – Veracruz tramo Texcoco – Calpulalpan, la Y griega, y en la cuota de San Martín Texmelucan – Tlaxcala, como medida de inconformidad por el alza del precio de los combustibles.
Esto, ya que desde el martes los transportistas tomaron las vías de comunicación, pues a decir del presidente de la Conatram en el Estado, Pedro Carmona Zamora, no bajarán los brazos hasta ‘echar a bajo’ esta medida.
La intención de los camioneros es que el Gobierno federal detenga los gasolinazos posteriores que tiene programados bajo el esquema de liberación de precios, los cuales harán cada vez más improductiva su labor de prestación de servicios porque se ven limitados para fijar nuevas cuotas a la alza.
“Nos afectó en todo, como transportistas las tarifas no las podemos subir en las empresas porque no cargamos, nos afectó al bolsillo, subirán casetas, llantas, refacciones y prevemos que el febrero el litro de diésel llegue hasta los 21 pesos”, apuntó Pedro Carmona, el martes pasado.
