Huamantla se prepara para vivir una de sus noches más emblemáticas: La Noche que Nadie Duerme, una tradición que cada año reúne a miles de personas para acompañar la procesión de la Virgen de la Caridad y admirar el arte efímero que transforma las calles del Pueblo Mágico.
Durante esta noche, las calles del centro de Huamantla se convierten en un enorme lienzo con los tradicionales tapetes de aserrín, elaborados por familias y artesanos que dedican horas de trabajo, creatividad y talento para crear diseños llenos de color y simbolismo en honor a la Virgen de la Caridad.
Son obras de arte efímero que nacen para una ocasión especial y que, una vez concluida la procesión, desaparecen, dejando como recuerdo una de las expresiones culturales y religiosas más representativas de Huamantla.
Es precisamente esta tradición la que da sentido al nombre de La Noche que Nadie Duerme, pues mientras los artesanos trabajan durante la madrugada para vestir las calles, familias y visitantes permanecen despiertos para ser parte de una celebración que convierte el corazón de la ciudad en un escenario único de fe y arte.
Para esta edición, se prevé nuevamente una gran afluencia de visitantes, con miles de personas que se darán cita en el centro histórico para disfrutar del recorrido y admirar los tapetes que engalanarán las calles de Huamantla.
La procesión tendrá como uno de sus puntos centrales la Basílica de la Caridad y recorrerá calles como Juárez Norte, Galeana Poniente, Reforma Norte, Morelos Poniente, Juárez Sur, Reforma Sur, Allende Norte, Allende Sur, Negréte Oriente, Negréte Poniente e Insurgentes, entre otras vialidades que forman parte del recorrido.
Ante la gran concentración de personas, el Gobierno Municipal que preside Salvador Santos Cedillo hace un llamado a disfrutar esta noche con entusiasmo, pero también con respeto hacia la tradición, hacia quienes elaboran los tapetes y hacia las miles de personas que participan en ella.
Por ello, se recomienda seguir el sentido de las flechas al caminar, evitar pisar los tapetes de aserrín, respetar las zonas destinadas al recorrido, no realizar ambulantaje en las calles del circuito, no estacionarse en las vialidades y utilizar estacionamientos seguros.Asimismo, se invita a mantener bajo resguardo los objetos de valor y atender en todo momento las indicaciones de las autoridades.
Estas medidas buscan que La Noche que Nadie Duerme pueda disfrutarse de manera ordenada y, sobre todo, preservar el trabajo de quienes durante horas crean los tapetes que hacen posible esta expresión de arte efímero.
Porque La Noche que Nadie Duerme es mucho más que una noche de fiesta: es la expresión viva de la fe, el talento y la identidad de Huamantla. Es una tradición que recibe al mundo, pero que nace de sus familias, de sus artesanos y de una historia que sigue escribiéndose cada año sobre las calles de este Pueblo Mágico.
Este 14 de agosto, Huamantla volverá a quedarse despierta. Y mientras sus calles se llenan de color, miles de corazones serán testigos de una tradición que hace de esta Feria una celebración única: La Noche que Nadie Duerme.
