Demian MÁRQUEZ
Por el comienzo del 2026, la Iglesia católica en Tlaxcala reiteró su llamado a la construcción de la paz como una responsabilidad compartida entre familias, comunidades y la sociedad en general, en un contexto marcado por tensiones sociales y episodios de violencia.
Así lo expresó el obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, al subrayar que este objetivo forma parte central de la misión pastoral de la Iglesia.
Durante la primera misa dominical del año, celebrada en la catedral de Nuestra Señora de la Asunción, el prelado señaló que la paz es una intención permanente no solo a nivel local, sino también en el ámbito nacional e internacional.
Reconoció que el inicio del año llega acompañado de retos económicos, familiares y de seguridad, pero insistió en que también representa una oportunidad para renovar la esperanza.
En su mensaje, invitó a las y los fieles a dejar atrás aquello que genera desgaste emocional y espiritual, y a asumir una actitud de reconciliación y apertura, en este marco, recordó la figura de los Reyes Magos como símbolo de búsqueda, fe y perseverancia, cuyo testimonio, aseguró, mantiene vigencia en tiempos de incertidumbre.
Salcedo Aquino enfatizó que la paz no se limita a la ausencia de conflictos, sino que se construye desde el interior de las personas y se refleja en la convivencia diaria.
Al iniciar el año, sostuvo, este compromiso adquiere especial relevancia para fortalecer los lazos sociales y comunitarios en Tlaxcala.
