Demian MÁRQUEZ
Tlaxcala cerró el tercer trimestre de 2025 con una población económicamente activa (PEA) de 713 mil personas, de acuerdo con los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
Esta cifra representa un incremento de 18 mil personas respecto al mismo periodo del año anterior y refleja una participación económica del 62.4%, ligeramente superior al 62.2% registrado en 2024.
De ese total, 693 mil personas se mantuvieron ocupadas, mientras que 20 mil se encontraron en condición de desocupación, lo que redujo la tasa de desempleo a 2.9%.
El reporte del INEGI muestra que la subocupación también disminuyó, durante el trimestre julio-septiembre, 81 mil personas declararon necesitar más horas de trabajo, equivalente al 11.6% de la población ocupada, porcentaje menor al 13.9 % registrado un año antes.
Esta reducción fue más notoria entre los hombres, cuya subocupación bajó de 56 mil a 45 mil casos, además, la tasa de condiciones críticas de ocupación se ubicó en 43.7%, reflejando una ligera mejora en comparación con 2024.
En cuanto a la distribución por sectores, la economía tlaxcalteca mantuvo su predominio en las actividades terciarias, que concentraron al 53.5% de la población ocupada.
Le siguieron la industria con 33.8% y el sector primario con 12.4%, es de señalar que las actividades de comercio y agricultura fueron las que más crecieron, mientras que la construcción y los servicios sociales registraron disminuciones en su número de trabajadores.
El estudio también destaca que las jornadas laborales se mantienen amplias en la entidad, puesto que el 42% de la población ocupada trabajó entre 35 y 48 horas semanales, y casi tres de cada diez personas superaron las 48 horas de trabajo.
En promedio, las y los trabajadores en Tlaxcala laboraron 42.8 horas por semana durante el periodo analizado.
En el ámbito no agropecuario, 560 mil personas estuvieron empleadas, siendo los micronegocios el principal motor de trabajo, al concentrar al 61.1% de quienes laboran en este sector, los establecimientos medianos fueron los únicos con una caída significativa, con 6 mil personas menos.
Por otro lado, el sector informal mostró un repunte, ya que un total de 500 mil personas trabajaron en condiciones de informalidad, lo que representa el 72.1 % de la población ocupada.
Finalmente, la población no económicamente activa ascendió a 430 mil personas, de las cuales 69 mil estuvieron disponibles para integrarse al mercado laboral si se les presentara la oportunidad.
A pesar de este incremento, la proporción de personas dispuestas a incorporarse disminuyó en comparación con 2024, reflejando que una parte importante de la población continúa fuera de la actividad productiva por motivos personales, familiares o de salud.
