Lorenzo HERNÁNDEZ
Ante las recientes lluvias generadas por fenómenos como el huracán Erick, Tlaxcala reporta un panorama favorable en su infraestructura hidráulica, aunque algunas presas aún muestran niveles por debajo de su capacidad.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la presa San José Atlanga se ubica entre un 50 y 55 % de llenado, con cerca de 23.6 hectómetros cúbicos, cifra inferior a su promedio de cinco años, que es de 63.9 %.
En contraste, la presa Mariano Matamoros en Ixtacuixtla se encuentra en niveles cercanos al 96.6 %, prácticamente llena con un almacenamiento de 5.2 hectómetros cúbicos.
En promedio, las 13 principales presas del estado oscilan entre el 50 y el 75 % de su capacidad, cifras consideradas normales en esta temporada, según el director local de Conagua, Pedro Misael Albornoz Góngora.
Las lluvias también han revitalizado ríos como el Zahuapan y estabilizado el almacenamiento hídrico regional, lo que permitirá un mejor manejo del agua en los próximos meses.
No obstante, la Conagua mantiene vigilancia constante sobre estos indicadores, clave para asegurar el abasto agrícola y urbano durante la temporada seca.
