Sebastián RIVEROL
Trabajadores del hospital general de Tlaxcala de la Secretaría de Salud (SESA), que pidieron la gracia del anonimato por temor a represalias, denunciaron que el inmueble sufrió daños considerables durante el pasado sismo del 19 de septiembre, y las autoridades han insistido en que deben permanecer pese a las circunstancias.
Los empleados de la SESA, dijeron que están en riesgo las vidas no solo de doctores, enfermeras y demás personal, sino principalmente de pacientes de todas las edades, incluidos los más vulnerables como son los bebés y los ancianos.
Por ello, pidieron que personal especializado, y no solo de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC), revisen el inmueble a detalle, pues afirmaron que constantemente “truena”, situación que les provoca miedo.
Lamentaron que el director general del hospital ubicado en Tlaxcala, Alfredo Pimentel, no tome cartas en el asunto y pida que se haga un dictamen estructural que garantice la seguridad de pacientes y trabajadores de la salud.
“El director Alfredo Pimentel sería el responsable de cualquier eventualidad que pudiera ocurrir, ya que ha observado como quedaron las paredes y no ha hecho nada para remediarlo”, acusaron.
